Como ya lo he explicado en otra oportunidad, lo esencial en estos últimos años es dedicarle mayor atención a la prevención de las enfermedades en el ser humano. Y una de las afecciones frecuentes es el llamado Síndrome del colon irritable, a cuyo diagnóstico se llega por exclusión de cualquier otro tipo de patología orgánica digestiva. No presenta síntomas típicos: puede aparecer diarrea o constipación periódicos, a veces con dolores cólicos de distinta intensidad, gases abdominales molestos, sensación de cansancio, nerviosismo muchas veces. Ante la persistencia de estas molestias, se debe concurrir a la consulta médica (clínico, gastroenterólogo o proctólogo), y transmitirle con más o menos detalle la manera de iniciarse las molestias, su tiempo de evolución y periodicidad. En esas condiciones, el especialista decide realizar estudios progresivos (análisis de sangre y materia fecal, colon por enema, video fibrocolonoscopía, etc.), mientras en ulteriores consultas observa la respuesta al tratamiento indicado.
Tratamiento. Pautas:
1. Dieta: con o sin residuos, según padezca estreñimiento o diarrea. Se prohibe durante el periodo sintomático toda forma de salsas muy condimentadas, encurtidos, fiambres. Bebidas gaseosas, azúcar blanca, grasas y legumbres.
2. Ejercicios físicos ordenados y caminatas diarias si fueran posibles (no sedentarismo); 3. Tratar de atenuar el estrés laboral o social;
4. Medicación reguladora digestiva;
5. Consulta a Psicoterapeuta si fuera necesario (autoestima, confianza)
Descartados otros tipos de patologías, se llega a la conclusión que se trataría de colon irritable, padecimiento funcional que debe serenar al paciente.
No por ello debe dejar de visitar a su médico, a fin de observar su evolución e ir modificando el esquema terapéutico, pues esta afección tiene períodos asintomáticos que pueden ser prolongados.
Conclusión:
El colon irritable es un padecimiento frecuente (15% de la población), en especial gente joven en edad activa. Descartadas enfermedades orgánicas (diverticulitis, pólipos, tumores) mediante estudios progresivos y completos, se trata de una enfermedad funcional y benigna, y que requiere un tratamiento más o menos prolongado y variable, siempre en contacto con su médico.
|