La amistad tiene
algo de prodigio.
Nace, como el abrir
de una flor
y puede vivir:
en un gesto menesteroso;
en un apretón de manos;
en una simple mirada
o en un, sin fin de besos.
Cual hada buena,
transita con los seres
por entre las
pequeñas cosas,
palpitando la vida
y prodigando el bien.
La amistad no sabe
de falsedades, LA AMISTAD ES
UN ACTO DE AMOR.
Sin verte te veo
Por Moyano, Juan Onofre
Ayudado con la
Luminosidad del sol,
O sin ella…
Dentro de la quietud
De la penumbra,
O sin ella…
Con la soledad
De estrellas,
O sin ella…
Te busco y te busco
Intentando descubrirte,
Sin verte y sin verte con
Mis ojos de ver!
Pero…
Si estas atrapada!
Con mis ojos de sentir.
Esos, esos
Que el alma
Le pone melodías
De sentimientos,
Con música tras la túnica
Del paraíso intimo.
Dejame estar
Por Moyano, Juan Onofre
Intentare llegar
a tu persona,
sin que me veas
ni me sientas,
para quedarme bien a tu lado
en un espacio de tiempo,
con ¡todos mis tiempos!
Tal vez, a semejanza
de la música,
que penetra y se
instala en tu espíritu,
sin dañar tu sagrado
derecho de intimidad.
En cada uno de
tus soplos de tristeza,
quisiera ser algo así,
¡Como tu jardinero!,
para cuidad y regar
¡todas tus alegrías!
Si… hasta ver en tu
rostro una sonrisa
codiciada señal,
cual mágico remedio
vendrá a curar
la herida de mi ansiedad.