Mi pregunta Por Brandolini, Lidia Soldini de
Integrante del taller de poesía “Zulema Maldonado Carulla”. Río Cuarto 9/10/1988
Mi Dios humildemente
me postró a tus pies
Tú que todo lo sabes
me puedes comprender
Es tanto lo que tengo
Me has hecho tanto bien
Floréceme las manos
de amor y placidez
Y aromas de alegrías
perfumen mi vergel
Yo sí lo tuve todo
No sufrí nunca sed
Más otros ¿porqué lloran?
¿Porque me han de padecer?
Retuérzanse entre ayer las fases de la fe
Oh Dios aquel que sufre
te busca por doquier
¿A dónde están tus manos
que suelen proteger?
También les brota sangre
Oh Dios perdóname
Perdóname si he sido
ingrata al pretender
que el mundo sea bello
que todo sea miel
¿Por qué yo tengo dicha?
¿Por qué si llora aquel?
¿Por qué el tallo da rosas
y espinas dan sus pies?
Por qué existe el malo
Por qué si existe el bien
Por qué mares esclavos
Por qué gobierna el rey
Por qué no diste al
hombre igual color de piel
Por qué se muere el niño
Por qué si tú lo ves
No apartas de cada hombre la copa
que es de hiel
Mi Dios, por qué se sufre
Por qué contéstame
Oh Dios estás llorando
Oh Dios perdóname.