Nunca digas después,
porque no sabes
cuál será el después,
en tu camino.
Unos piensan lo que hacen
y lo realizan en el momento
que lo tienen decidido;
otros por esperar, no han podido
lograr eso que siempre han querido.
Solamente Dios
sabrá lo que ha de ser,
lo que después nos irá
a suceder.
Por eso: realiza lo que puedas,
en el momento que lo quieras realizar,
sin decir: “después haré tal cosa”,
pues no sabes si lo puedes lograr.
Vive tu momento
como el último,
sin dejar para después,
lo que anhelas.
Porque Él es incierto,
nadie sabe que, aunque quiera
poder algo concretar,
si lo espera, tal vez nunca será.
La experiencia que tengo
de la vida, hace
que les pueda comentar,
que siempre que esperé
para hacer algo
he perdido la oportunidad. |