| Ella se encaramaba en su lunática pretensión. El persistía en su enigmática actitud. Ocho años de coincidencias y desencuentros. Ella, Martha, siente el nudo de la nada, del vacío. Si, Jorge, tiene el módulo de la indiferencia y el éxtasis hueco. Hubo esfuerzos, angustias. Tareas pesadas, embarazos perdidos. Lluvia de ilusiones frustradas. Martha salía tempranísimo custodiada por la soledad y el miedo. Jorge volvía tardísimo lleno de oquedad y padecimientos. Antes hubo pasión, hubo planes, hubo comprensión. Mutaciones aparecieron. Discusiones agrias. Reclamos mutuos, airadas protestas; gritos; acusaciones. Crudas desavenencias. - Prometiste y no cumplís. - ¡Olvidas tus obligaciones! Gruñidos, sacudida de objetos, amagues de golpes. Todo fue un estallido. Un clic que torció los rumbos. Algo se escurría. Una alcantarilla llevaba las aguas. Comprendieron que la pérdida era inevitable. Habían extraviado el amor… |



